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Agendas compartidas: una metodología innovadora para la complejidad metropolitana

Las agendas compartidas como instrumento de innovación para abordar retos sistémicos en la región metropolitana de Barcelona
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Agendes compartides

Las agendas compartidas aparecen, gracias al trabajo de la estrategia catalana RIS3CAT, como una herramienta clave para afrontar retos complejos e interdependientes en la región metropolitana. Ante la creciente dificultad para dar respuesta desde políticas sectoriales a retos complejos y multidimensionales como la emergencia climática, las desigualdades sociales, la transición energética o la vivienda, las agendas compartidas se convierten en una metodología innovadora que ayuda a la gobernanza y promueve la acción colectiva. A partir del marco teórico de las transiciones sistémicas y de la experiencia práctica en diversos territorios que han levantado agendas compartidas en los últimos 10 añis, se observa cómo esta metodología de trabajo colaborativo permite generar visión compartida, producir conocimiento colectivo y territorializar los retos maximizando los impactos de la investigación y la innovación en el desarrollo económico y social. Se destaca el papel de la Agenda compartida para la descarbonización inclusiva en la rehabilitación de viviendas en la región metropolitana de Barcelona como ejemplo de cómo este enfoque contribuye a llevar el Compromiso Metropolitano 2030 a la acción.

Las agendas compartidas: cómo gobernar la complejidad metropolitana

La región metropolitana de Barcelona debe hacer frente a una serie de retos que no pueden ser abordados desde una única mirada, ni por políticas sectoriales o por proyectos aislados. La emergencia climática, la crisis de la vivienda o bien las desigualdades territoriales, son retos demasiado complejos que requieren la voluntad de los diversos actores metropolitanos para poder darles respuesta. La falta de capacidades para resolver los retos complejos que atraviesa la región metropolitana pone en evidencia los límites de los modelos clásicos de planificación y gobernanza. Es en este contexto que el PEMB se suma al conjunto de entidades que impulsan agendas compartidas de la RIS3CAT como una metodología innovadora para hacer frente a los retos sistémicos desde el territorio, generando una visión de futuro compartida, conocimiento colectivo y capacidad de acción coordinada.

¿De dónde surgen las agendas compartidas?

Las agendas compartidas beben del marco de las políticas de innovación transformativa (Transformative Innovations Policy, TIP) y de los estudios sobre transiciones sociotécnicas que analizan cómo pueden cambiar sistemas complejos como la energía, la movilidad, la alimentación o la vivienda. A diferencia de otras políticas de innovación, las TIP tienen como objetivo la direccionalidad del cambio sistémico, la participación democrática, la justicia social e intervenir sobre prácticas existentes en los sistemas, reglas y relaciones de poder.

Dicho de otra manera, las agendas compartidas son un instrumento que intenta hacer de puente entre la teoría de un cambio de sistema y la realidad del territorio incorporando una mirada place-based y challenge-based. Es decir, aprovechan los retos concretos y las iniciativas existentes en el contexto territorial para impulsar transformaciones profundas a partir de la construcción colectiva.

Toda esta teoría aterriza en el territorio catalán gracias a la RIS3CAT -Estrategia para la especialización inteligente de Cataluña 2030-, que tiene como objetivo impulsar el desarrollo sostenible, digital y socialmente justo frente a retos coo la crisis climática, las desigualdades o la transformación del modelo productivo. La estrategia parte de la idea que estos desafíos requieren transformaciones sistémicas, basadas en el conocimiento y la colaboración entre actores. En esta dirección, el govern aprobó en 2014 una primera RIS3CAT 2014-2020 gracias a la que se impulsaron proyectos por valor de 936 millones de euros ejecutados por 563 entidades. Actualmente nos encontramos inmersos en la estrategia RIS3CAT 2030 con actuaciones en marcha que se ejecutarán hasta finales de esta década.

¿Qué es una agenda compartida?

De manera muy resumida, las agendas compartidas son una metodología de trabajo innovadora de construcción colectiva que, a través de modelos fe gobernanza participativa, permite:

  • Definir una visión de futuro compartida entre los actores que participan en el proceso de trabajo que quiere resolver un reto complejo del territorio.
  • Identificar obstáculos y oportunidades de transformación sistémica.
  • Articular actores diversos y, sobre todo, acercar la innovación y la investigación al territorio.
  • Priorizar líneas de acción con capacidad de generar cambio sistémico.
  • Activar procesos de aprendizaje, experimentación y evaluación continua.
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Agenda compartida descarbonització
Sesión del grupo de trabajo de la Agenda compartida para la descarbonización inclusiva en la rehabilitación de viviendas en la región metropolitana de Barcelona

¿Por qué son relevantes para el territorio metropolitano?

Los retos actuales del territorio metropolitano son multidimensionales e interdependientes. Por ejemplo, la descarbonización, no afecta sólo a la disponibilidad de tecnología para hacerla posible, sino que es un reto transversal que afecta a la vivienda, la salud, la economía, la gobernanza, el mercado laboral y las desigualdades sociales. Si realmente se busca mejorar como sociedad, es necesario que los esfuerzos se dirijan a más de una dimensión para evitar posibles prácticas insostenibles o generar efectos no deseados como podrían ser la gentrificación o la exclusión.

Las agendas compartidas permiten cambiar esta lógica de cómo hacer frente a los retos complejos y permiten avanzar hacia transformaciones sistémicas, ayudando a visibilizar y entender cómo los diferentes sistemas están conectados entre sí y abriendo espacios para repensar normas, relaciones entre actores y nichos de oportunidad de cambio.

Las agendas compartidas en el territorio

Para que las agendas compartidas pudieran ser una realidad en Cataluña, era indispensable disponer de un mecanismo mediante el cual la gobernanza de la RIS3CAT 2030 se articulara por todo el territorio. Esto se ha conseguido a través del Mecanismo de Descubierta de Oportunidades (MDO), un instrumento para poder detectar oportunidades y ámbitos prioritarios de ejecución de iniciativas entre los actores relevantes del sistema: administraciones, universidades, centros de investigación y tecnológicos, empresas, entidades y asociaciones de la sociedad civil.

Principalmente, los MDO sirven para detectar ámbitos emergentes, definir prioridades, impulsar proyectos transformadores y alinear la financiación europea (especialmente FEDER) con las agendas compartidas, bajo una gobernanza específica liderada por el Área de Innovación Transformativa del Departamento de Economía y Finanzas de la Generalitat.

Desde el PEMB hemos tenido la oportunidad de conocer algunas de las 15 agendas compartidas existentes actualmente en Cataluña (Documento monitorización 2023) gracias a la formación dentro de la Microcredencial para la facilitción de Agendas Compartidas de la Universidad Autónoma de Barcelona. Una formación basada en los años de experiencia en la creación y despliegue de estas iniciativas en Cataluña.

Por nombrar algunas, nos fijaremos en los ejemplos de la Conca de Barberà y la Cerdanya. En el primer caso, el de la Conca de Barberà, la agenda compartida se enmarca en un contexto de reto demográfico y económico marcado por el despoblamiento, la pérdida de actividad y la necesidad de repensar el modelo de desarrollo territorial, poniendo en valor los recursos locales y el arraigo en el territorio. En cuanto a la agenda compartida de La Cerdanya, en un contexto de alta presión turística y ambiental, el reto identificado es la compatibilidad entre desarrollo económico y acceso a la vivienda, preservación del paisaje y cohesión social en un entorno especialmente frágil. 

Dos ejemplos que han contado con el impulso del MDO-RIS3CAT y que muestran cómo las agendas compartidas tienen la capacidad de adaptarse a contextos territoriales diferentes, pero con retos estructurales comunes. En ambos casos, el proceso no se limita a identificar proyectos, sino que pone el foco en:

  • La construcción de una narrativa compartida sobre el futuro del territorio.
  • Las interdependencias entre las dimensiones económica, social, ambiental y cultural.
  • El reconocimiento de los conflictos y las tensiones como parte del proceso y no como obstáculos a evitar.
  • La activación de actores locales como agentes de cambio.

Estos procesos demuestran que la fuerza de las agendas compartidas no reside en replicar procesos, sino en generar marcos de trabajo colaborativos capaces de incorporar las casuísticas de cada territorio.

Las agendas compartidas y el Compromiso Metropolitano

El Compromiso Metropolitano 2030 parte de una premisa clara: que los grandes retos de la región metropolitana de Barcelona -emergencia climática, desigualdades sociales, acceso a la vivienda, cohesión territorial o transición energética-, no pueden ser abordados de manera aislada. El Compromiso apuesta por la gobernanza colaborativa a partir de una mirada metropolitana que sea capaz de incorporar la participación de la quíntuple hélix -sector público, sector privado, academia, organizaciones ciudadanas y medios de comunicación-, e integrar la diversidad territorial y la complejidad sistémica.

Es en este marco que las agendas compartidas se convierten en pieza clave para avanzar en los objetivos del Compromiso Metropolitano. No sólo por su visión estratégica a largo plazo o sus principios, sino porque la metodología de las agendas contribuye a poder traducir las misiones en acción colectiva, generando conocimiento y trabajando por los retos del territorio metropolitano desde las capacidades individuales de los actores involucrados. 

Un ejemplo representativo es el rol del PEMB como Oficina técnica de la Agenda compartida para la descarbonización inclusiva en la rehabilitación de viviendas en la región metropolitana de Barcelona, promovida en sus inicios por el equipo del MDO y que en dos años de existencia ha implicado a más de 40 actores relevantes del sistema. La agenda parte de la base de que la descarbonización del parque residencial es un reto ambicioso y complejo que demuestra que el problema de la vivienda no puede abordarse de manera aislada sino que requiere una mirada multisectorial -especialmente por su alto impacto sobre ámbitos como la movilidad, la energía, la salud o las desigualdades sociales entre otros- y metropolitana, tal y como pone de manifiesto el informe del PEMB sobre la planificación de la vivienda a escala metropolitana. Valorar este reto desde una única mirada o política puede generar efectos adversos como la exclusión de los hogares vulnerables, el aumento de las desigualdades territoriales, o la "falsa descarbonización" que no tiene en cuenta la suma de emisiones en todo el ciclo de vida del edificio y de su rehabilitación.

 

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Agenda compartida descarbonització
Sesión del grupo de trabajo de la Agenda compartida para la descarbonización inclusiva en la rehabilitación de viviendas en la región metropolitana de Barcelona

Es por esta razón que, mediante la metodología de trabajo de las agendas compartidas, desde 2024 impulsamos, de la mano de la RIS3CAT, un proceso de trabajo colaborativo que, a partir de la construcción conjunta entre diversos actores metropolitanos, alinea agentes, intereses y responsabilidades diversas en torno a una visión de futuro que sitúa la descarbonización como una oportunidad para mejorar el confort, la salud y la calidad de vida de la ciudadanía, pero también el desarrollo económico y ambiental del territorio. 

Todo este trabajo se basa en la voluntad de los diferentes actores para hacer frente a un reto común entre ellos, coordinarse y ofrecer los recursos que cada uno tiene a disposición dentro de sus propias capacidades. La incorporación de casos concretos del territorio, como el Plan de Rehabilitación Extensiva del barrio de Sant Ildefons, impulsado por el Ayuntamiento de Cornellà y el Consorcio Metropolitano de la Vivienda, aporta una dimensión aplicada a la Agenda, convirtiéndose en un caso de estudio y de experimentación real. Al mismo tiempo, la participación de centros de investigación y universidades, que ofrecen sus líneas de investigación para dar respuesta a los retos identificados, refuerza la capacidad de pasar de la planificación y el diagnóstico a la acción.

En definitiva, uno de los aprendizajes más valiosos derivado del trabajo en la Agenda compartida para la descarbonización ha sido que la metodología de agendas compartidas puede actuar como un mecanismo innovador de gobernanza metropolitana, capaz de transformar misiones estratégicas en procesos reales de cambio sistémico. En un contexto de complejidad creciente, estas metodologías no sólo complementan el Compromiso Metropolitano 2030, sino que hacen posible avanzar hacia una gobernanza y coordinación de los actores metropolitanos más resiliente, adaptable y robusta con capacidades reales de cambio.

 

 

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